Después que disfrutamos de los baños de aguas termales de Coamo. Mi padre me dijo; – Aarón, aprovechemos este pasa día para visitar las crianzas de pollos en Aibonito –
En este pueblo había varias crianzas. El gerente señor Rigoberto Azabe, nos recibió con mucho aprecio y nos mostró el proceso de cuido y alimentación de las aves. También nos llevó a una granja de pavos.
En ese lugar vi pavitos agrupados, separados de la granja principal. Estaban en un pequeño corral, con ciertos defectos, uno de ellos se acercó a mí cojeando.
– Don Rigoberto, ¿Porque estos pequeños están separados? – pregunté.
– Estos pequeños están descartados porque no los podemos vender. Los clientes lo rechazan. Si quieres uno de ellos te lo puedo regalar – dijo el gerente.
-Me gustaría tener este que está a mi lado –
– Don Eduardo, su hijo Aarón se lo puede llevar – dijo don Rigoberto
Papa se asombró de esta generosidad y me dijo, – ¿Que vas hacer con él?
– Este pavo será mi mascota y lo llamare Pepe –
– Pero ya tú tienes tres mascotas en la casa –
– Yo me encargaré de cuidarlos. No te preocupes Papá –
Cuando llegué a casa, presenté a Pepe a mis otras mascotas; la ardilla, el gallo y el mono Capuchino (mono es de tamaño mediano y tiene el cuello blanco son nativos de la selva del Brasil) que mi padre me trajo cuando fue a Las Amazonas. Este pavito que traigo es mi nueva mascota, se llama Pepe. Espero que lo cuiden y sean amigables con él.
– Pobrecito, tiene una pata torcida – dijo la ardilla
– No tiene muchas plumas – dijo el gallo
– ¿Por qué no le pones una prótesis Aron? – dijo el mono
– Esa es buena idea. Se la pondremos para que camine mejor –
Don Eduardo quería mucho a las mascotas y cuando iba a la finca se llevaba de compañía a Pepe y a medida que iba creciendo Pepe se convertía en un hermoso y saludable pavo.
– Nosotros lo vamos a preparar a Pepe para la cena del día de dar gracias – le dijo don Eduardo a su hijo Aarón
– Papá es la mascota que más quiero.
– Lo sé Aarón. Lo hemos alimentado y cuidado para este día y no voy a cambiar mi opinión. Después te conseguiré otra mascota.
Aarón salió corriendo y se sentó al borde de la fuente que produce las aguas que caen del rio y empezó a llorar.
– ¿Por qué lloras? – le preguntó el mono
– Van a asar a Pepe para el día de acción de gracias – dijo Aarón
– No lo podemos permitirlo – dijo la ardilla
– Mejor amigo que Pepe no tenemos. Siempre esta alegre dándonos buenos consejos – dijo el gallo.
Con unas alas blancas, bajo del cielo un ángel y se sentó en el borde de la fuente y al lado de Aarón. – Yo soy tu ángel guardián Aarón y lo soy también de tus mascotas. No llores. A Pepe no le va pasar nada. Disfracen de pavo a la ardilla. Cuando tus padres descubran que no es Pepe se asombraran y Pepe se salvará. La ardilla empezó a reírse y asustado dijo – ¿Y quién me va salvar a mí?
– Yo los protegeré a todos —dijo el ángel
– Te vamos a convertir en un pavo ardilla – dijo el mono.
Todas las mariposas y los árboles empezaron a reírse y aprobaron así la idea. Las mascotas de Aarón empezaron a disfrazar a la ardilla cubriéndolo de plumas dándole la forma de un pavo.
Un día antes de celebrar el día de acción de gracias, vino al retablo Don Eduardo. Empezó a acariciarlo y sopesarlo a Pepe.
– No esta tan gordo como el otro día que lo vi. No tiene muchas plumas en la cola más parece que tiene un rabo con pelos. Pero mañana estará mejor cuando lo sazonemos – dijo don Eduardo.
Al día siguiente Doña Serafina, esposa de Don Eduardo, fue a buscar el pavo y se lo llevó a la cocina. Al colocarlo sobre la mesa que estaba cerca al fogón. La ardilla saltó y dejó en las manos de doña Serafina el disfraz. Sorprendida llamó a Aarón; – ¿Donde esta pepe? Tú sabía que lo íbamos a preparar para la cena y te burlaste de nosotros poniendo una ardilla disfrazado de pavo
– Pepe es mi mascota mamá y no voy a permitir que lo sacrifiquen. Él nos da mucho amor. Él siempre está a mi lado cuando yo estudio. Cuando tú te sientas en el sillón del balcón para descansar. Pepe está a tu lado y tú lo acaricias. Y papá es feliz cuando pepe lo acompaña a la finca. ¿Donde están nuestros sentimientos mamá? – dijo Aarón
De pronto aparecieron el gallo, la ardilla y el mono. Dijeron al unísono; – Pepe es nuestro mejor amigo.
– Porque no celebrar ese día con un sancocho – dijo el mono.
Los padres emocionados, abrasaron a su hijo y le dijeron; – No podemos sacrificar a Pepe para complacer nuestras tradiciones.
Ese día en casa de Aarón, después de orar y dar gracias a Dios por tantas bendiciones, por primera vez cenaron un delicioso sancocho con tostones de pana y de mango. Y todos disfrutaron de un frapé de mango.








